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SAXENDA Y SEMAGLUTIDE (inyecciones para adelgazar)

Seguro que has oído hablar de las inyecciones para adelgazar. Y si no es así, tranquilo/a, seguro pronto lo escuchas.

Hoy vamos a hablar de cómo funcionan, y sus efectos tanto a corto, como largo plazo, ya que no es oro todo lo que reluce, y sus efectos tras la retirada pueden ser varios.




¿Qué es saxenda (liraglutida) y semaglutide?

Se trata de agonistas (=colaboradores) del receptor GLP-1. (GLP-1 es un péptido que liberamos de forma natural en el intestino en respuesta a diferentes nutrientes, como la glucosa o lípidos). Por tanto, son sustancias que ayudan a que este receptor identifique ese GLP-1. Al identificarlo, envía la señal al cerebro de saciedad.



Imagen del artículo-> Is there a space for incretin mimetics as a therapy for excess weight,

obesity and cardiometabolic disease prevention?José López López y Karina A. Di Stefano



El principio activo de saxenda es liraglutida. Saxenda sería la marca, pero como la conocerás más por su nombre comercial, por eso lo he utilizado; pero cuando decimos saxenda y liraglutida, nos referimos a lo mismo.

Si que se ha visto mayor efecto con semaglutide que con liraglutida (estudio octubre 2022, estudio).


¿Qué efectos causa en el organismo, y para qué se usa?

Al inyectarla de manera exógena, conseguimos que la persona se sienta más saciada, y menos hambrienta, al actuar sobre los receptores del apetito.

Como podemos observar en la imagen anterior, también enlentece el vaciado del estómago, por lo que la sensación de saciedad dura más tiempo.

Mejora la sensibilidad a la insulina, y estimula la secreción de la misma a nivel del páncreas.


Es por todo ello, que se ha pensado y apostado como vía de tratamiento de la obesidad y sus comorbilidades.


Sin embargo….¿es todo tan bonito como parece?

Me encantaría decir que si, pero no. Vamos a verlo, basándonos como siempre en los estudios más actuales (de 2021 y 2022), y dándoos mi opinión como profesional.


INCONVENIENTES QUE VEO


1) La gente lo toma como un atajo, como han hecho muchas veces con las cirugías bariáticas, y otros sistemas, sin tener en cuenta la complejidad de la obesidad.

Se trata de una enfermedad crónica multifactorial, donde no solo influye la alimentación y ejercicio, sino el entorno, las circunstancias de la persona, emociones, hormonas, y un largo etc. (Puedes consultar el mapa de la obesidad en este post). Por tanto, hay que hacer un cambio de hábitos a todos los niveles, no solo de alimentación y ejercicio, sino manejo del estrés, psicología para saber gestión emocional, descanso, una intervención a nivel del entorno... todo lo que abarca un hábito saludable.

Si no hacemos este enfoque, es un parche más.


2) Los estudios como siempre se basan en el peso, y analítica, y dejan de lado valores importantes como la masa muscular.

¿Qué hay de la composición corporal? Para mi no es igual perder un 15% del peso siendo 10-12% de grasa y 3-5% de músculo, a que sea a la inversa. Por tanto, para mi la efectividad es relativa.

Si perdemos sobre todo masa muscular estaremos atentando contra nuestra salud. El músculo es fundamental, y con la reducción del mismo estamos potenciando la osteoporosis, sarcopenia, aumento de la comorbilidad y mortalidad, dependencia futura, y la reganancia tras el proceso.

Cuando hay una pérdida significativa de masa muscular, nuestro cuerpo luego va a ir recuperando grasa, hasta que recuperamos el 60% del músculo. Para explicar esto más en detalle necesitaría otro post, así que para no irnos de tema, lo hablaremos más detenidamente luego.


Volviendo a Saxenda (liraglutida), en mi experiencia clínica, personas que han acudido a consulta y estaban tomándola, lo que perdían sobre todo era masa muscular.

Y es que, una cosa es hacer un déficit controlado, y otra muy distinta ‘a lo loco’.

Debido al gran efecto saciante del fármaco, las personas eran incapaces de cumplir con las pautas establecidas. Generalmente no cenaban, y a medio día tomaban menor ración de la indicada reduciendo así significativamente el aporte de proteínas.

Debido a esta gran reducción tanto de proteína como a nivel energético, el cuerpo actúa como lo haría ante una “dieta milagro”, o época de hambruna.

Va a degradar su propio músculo para poder obtener de ahí la energía y nutrientes que le faltan.

En consecuencia, la grasa apenas baja, ya que tratamos de preservarla lo máximo posible, ya que será su último recurso del que tirar.

El músculo ha sido el reservorio energético que nos ha permitido sobrevivir en el pasado a las épocas de hambruna. Así, preservábamos esa grasa lo máximo posible.


3) Los estudios hablan de intervención en el cambio de hábitos, pero se limitan a dieta y ejercicio. Volviendo al reduccionismo de siempre.

No se está abordando los diferentes aspectos que influyen en el desarrollo de la obesidad. Por tanto, como veremos más adelante, tras la retirada del fármaco hay reganancia.


4) En cuanto a alimentación no hablan nada de educación nutricional, lo cual considero clave.

Si no enseñas a la persona a crear su menú saludable, a flexibilizar, mejorar su relación con la comida, romper mitos, no tener prohibiciones, hacer elecciones en eventos sociales para hacer mejoras sin privarse de nada, adaptar su alimentación a su realidad y ritmo de vida, hacer una compra saludable, saber organizarse, ideas de recetas sabrosas y sanas a la par que sencillas... etc. Si no le das este conocimiento, te limitas a un papel y ya, la persona va a ser dependiente. Es como si vas a la autoescuela y no pasas de la teroía, o si te montas en el coche de prácticas, y conduce siempre el/la profesor/a.


5) De ejercicio encontramos la misma situación, y tampoco especifica mucho. Habría que ver tipo de ejercicio realizado, si se adaptaba a algo que la persona disfrutase, si se le ha explicado el para qué realizarlo, si ha visto el beneficio de realizarlo en su día a día y en su salud (más allá del adelgazar....).


6) Se olvida de la importancia del abordaje psicológico. La gestión emocional, cómo nos sentimos, de dónde viene el utilizar la comida como vía de gestión de esas emociones, aprender otras herramientas de gestión, trabajar imagen corporal, autoestima, tu relación contigo mismo/a, traumas de la infancia, estados de depresión, y un largo etc que pueden estar influyendo en ese desarrollo de la obesidad.


7) Si continúas el tratamiento con semaglutide si puedes mantener el peso perdido, más o menos (estudio de octubre del 2022) , pero….¿qué vamos a estar toda la vida con ese tratamiento?

Para mi es poner un parche más. En algún caso concreto puede que si sirva como herramienta complementaria a un cambio real de hábitos a todos los niveles (tal como sucede en algunos casos de cirugía bariátrica), pero en su mayoría, creo que va a haber reganancias, tal como pasa con la cirugía. Si no se trabaja el origen…volvemos a lo de antes.



¿Qué sucede cuando retiramos saxenda?



1) MAYOR APETITO, INCLUSO MÁS QUE ANTES DE EMPEZAR CON EL TRATAMIENTO.

Ya no estamos inhibiendo el apetito a nivel cerebral, por tanto, vamos a notar mayor apetito.

Incluso hace un poco de efecto rebote en este punto, notando aún más apetito y ansiedad que antes de comenzar con las inyecciones. Así me lo han trasmitido las personas en consulta.

Esto se debe a esa pérdida de masa muscular, y déficit energético y nutricional drástico al que hemos sometido al cuerpo.


Como se veía en este otro estudio de dietas muy hipocalóricas (menos de 1000kcal), en sujetos que la hicieron durante solo 9-10semanas, se observó como 52 semanas después de la interrupción de la dieta hipocalórica, mediadores del apetito como la ghrelina, aún seguían elevados. La ghrelina es la hormona encargada de regular el apetito.

No obstante, como me gusta explicar en consulta, olvidándonos un poco de las hormonas y los tecnicismos, sentido común. El ser humano, ha sobrevivido a épocas de hambrunas, ¿gracias a qué? A que tenemos mecanismos de defensa como los mencionados anteriormente, para obtener energía de nosotros mismos en caso de escasez, bajar nuestro consumo energético (el músculo consume mucha energía, por eso es de lo primero que perdemos ante déficits drásticos) y para que cuando tengamos acceso al alimento, recuperemos esas pérdidas y un poquito/muchito más, por si vuelve a encontrarse de nuevo ante la misma situación, estar preparado/a. Lo que se conoce como supercompensación.


2) REGANANCIA.

Como comentábamos suele haber reganancia por lo expuesto anteriormente.

En este estudio de 2021 , tras la semana 20 de administración de semaglutide, a 203 participantes se les cambió a placebo, mientras que el resto continuó con semiglutide. A los participantes que se les cambió por placebo (hasta la semana 48), reganaron hasta 2/3 del peso perdido, a pesar de continuar con la intervención a nivel de hábitos saludables (dieta y ejercicio), mientras que los que continuaron de la semana 20 a la 48 con semaglutide si mantuvieron la bajada, incluso redujeron un poco más. En este estudio participaron 803 personas, y se midieron otros indicadores como el perímetro de cintura, y hubo intervención de hábitos de vida en ambos grupos.

Vemos como lo que parecía una ayuda, al final no sirve de atajo, por no haber tenido en cuenta esa bajada drástica de masa muscular, la cual no se mide en los estudios, así como otros aspectos influyentes en el desarrollo de la obesidad.


Los otros participantes que siguen con semaglutide siguen bajando, pero…¿usándolo más tiempo sirve siempre? Parece ser que no.


En este otro estudio de abril de 2022, (continuación del anterior), se vio como tras 1 año de de la retirada de semaglutide, y la intervención en el estilo de vida, los participantes recuperaron 2/3 de su pérdida de peso anterior, con cambios similares en las variables cardiometabólicas . Los hallazgos confirman la cronicidad de la obesidad y sugieren que se requiere un tratamiento continuo para mantener las mejoras en el peso y la salud






Si se observan leves mejoras en la proteína C reactiva, la cual se relaciona con la inflamación y síndrome metabólico mejoras con semiglutide (motivo por el cual seguramente la hemoglobina glicosilada también mejore, aunque apenas significativamente).




Hemoglobina glicosilada (es un medidor de la diabetes, para saber si está o no controlada. Aquí si se observan ligeras mejoras con semaglutide, aunque nada especialmente relevante.

Son pequeñas mejoras, que abren la puerta a nuevas investigaciones, ya que este estudio, no permite conclusiones definitivas con respecto a los mecanismos que impulsan los cambios en el estado glucémico.

Se necesita un estudio de seguimiento más prolongado para determinar si estos beneficios restantes finalmente se perderán o conservarán.




Conclusiones


Para mi la obesidad debería enfocarse siempre desde una visión global a interdisciplinar. Es una patología más compleja de lo que las personas creen, en la cual intervienen miles de factores (mapa de la obesiad), y de tratamiento y seguimiento continuo. Es interesante realizar revisiones periódicas al año o 2-3-5 años con los diferentes profesionales, para poder revisar así nuevas situaciones que hayan surgido y poder tener de nuevo ese apoyo si lo necesitamos.


Debemos enfocarlo como el que va al dentista a revisar que su salud bucal está bien, o al oculista a revisarse la vista, o al endocrino a ver que su hipotiroidismo sigue regulado.


Y por supuesto, siempre siempre que podamos actuar desde la infancia, la prevención es la mejor de las soluciones.


Gracias una vez más por leerme. Si te ha gustado no te olvides de compartir. No sabes a la de ersonas que puedes llegar a ayudar solo con un click =).



BIBLIOGRAFÍA:

· Effect of Continued Weekly Subcutaneous Semaglutide vs Placebo on Weight Loss Maintenance in Adults With Overweight or ObesityThe STEP 4 Randomized Clinical Trial. Domenica Rubino, MD1; Niclas Abrahamss. JAMA. 2021;325(14):1414-1425. March 23, 2021


· Weight regain and cardiometabolic effects after withdrawalof semaglutide: The STEP 1 trial extensionJohn P. H. Wilding D.M1| Rachel L. Batterham MBBS. Diabetes Obes Metab.2022;24:1553–1564. April18, 2022


· Effect of glucagon-like peptide-1 receptor agonists on body weight in adults with obesity without diabetes mellitus—a systematic review and meta-analysis of randomized control trials. Junaid Iqbal, Hui-Xuan Wu. OBESITY PHARMACOTHERAPY, February 22, 2022


· Two-year effects of semaglutide in adults with overweight or obesity: the STEP 5 trial W. Timothy Garvey 1 , Rachel L. Batterham. Nature Medicine. October 10, 2022


· The effect of semaglutide 2.4 mg once weekly on energyintake, appetite, control of eating, and gastric emptyingin adults with obesity. Martin Friedrichsen PhD1| Astrid Breitschaft MD2 et al. Diabetes, Obesity and Metabolism, November 30, 2020


· Adding liraglutide to diet and exercise to maintain weight loss – is it worth it?. Sheila A. Doggrell. Expert Opinion on Pharmacotherapy, 23:4, 447-451, July 15 2022


· What do I need to know about liraglutide (Saxenda), the glucagon-like peptide 1 receptor agonist for weight management in children with obesity? Paediatrics & Child Health, Volume 27, Issue 4, July 2022, Pages 201–202

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